Cap 3: La princesa caballero se deja llevar por un “príncipe encantador”
Sofía, cabalgaba por la ciudad con cuidado, muchos de los comerciantes la confundían con extranjera y eso muchas veces le amargaba el día así que trataba siempre de pasar desapercibida. Hasta que llegó al cuartel general en donde sus soldados no la esperaban por ese día.
-¡Princesa! -exclamó uno de sus soldados -no la esperábamos hoy, pensamos que estaba descansando en palacio.
-Me dieron ganas de regresar antes -respondió y le dio el caballo -encargate, voy a hablar con el Mayor Durhan.
El soldado asintió y se llevó al caballo, Sofía entró en el cuartel que estaba abarrotado de hombres por todos lados, la saludaron todos con una reverencia y luego se encontró con el Mayor General Durhan.
-Princesa Sofía, ¿qué le trae por aquí?
-Convoca a una reunión urgente con los 4 Tenientes, mis tres Coroneles y tu por supuesto.
-Como ordene princesa.
-Les esperaré en la sala de conferencias en diez minutos.
Sofía se sentó en la cabecera de la mesa de la sala de conferencia, debido a su rango de General en Jefe tenía el deber y derecho de proteger y ordenar todo en el ejercito, sobre todo ahora que pertenecía al ejercito secreto real; con tristeza recordó lo sucedido ayer en palacio.
-Entonces si me caso nunca más voy a estar aquí con ellos, ya nunca más voy a poder hacer lo que me gusta -susurró mirando la sala -pero lo hago para protegerles así que no me puedo arrepentir de nada.
-¿De qué no se va a arrepentir General? -sus compañeros había llegado, Azrat, Anrid y Balid la observaban desde la puerta; ella se sorprendió un poco pero luego les sonrió.
-No tengo porque arrepentirme de las decisiones que tomo, porque son por el bien de todos y eso los incluye a ustedes chicos.
-¿Hizo algo indebido? -preguntó Azrat.
-No indebido, pero si afectara mi futuro... siéntense, aún tenemos que esperar a los Tenientes y al Mayor Durhan.
-Con la expresión que llevas, dudo que nos guste lo que nos vas a decir -comentó Anrid.
Sofía solo sonrió tratando de esconder su pena; Balid iba a decir algo pero en ese momento llegaron los 4 Tenientes junto con el Mayor General Durhan, le hicieron una reverencia y se sentaron en sus respectivos asientos por orden de rango y antigüedad en el cargo.
-Se preguntaran porque le e convocado -empezó Sofía muy seriamente -tengo dos noticias importantes que contaros; una buena y una mala... sonará un poco infantil pero, ¿cual prefieren escuchar primero?
Todos se quedaron viéndose las caras, Balid levantó la mano.
-Yo preferiría la buena primero General en Jefe.
-¿Están de acuerdo? -preguntó Sofía y todo asintieron -bueno... la noticia buena es que la guerra ha acabado.
Todos se sorprendieron y se alegraron mucho, Sofía esperó a que se calmaran un poco, después de todo era un noticia grandiosa y a ella también le alegraba mucho porque la mayoría de ellos tenían familias que les esperaban en casa con gran entusiasmo luego de alguna batalla.
-¿Y cual es la mala noticia general? -preguntó Anrid que había guardado la compostura, había notado la actitud de Sofía y eso no le gustaba nada.
-En realidad no creo que sea una mala noticia... pero verán, para que el tratado de paz con Sannan se concretara había un sacrificio que hacer -Sofía les miró, ya todos se había calmado y la observaban, forzó una leve sonrisa para calmarlos un poco -para que el tratado se llevara a cabo una de las hijas del Rey tendrá que casarse con el heredero al trono de Sannan -suspiró y les miró, parecía que todos ya sabían de lo que se trataba pero sin embargo necesitaban escucharlo para confirmar sus temores -la que se va a casar con el Príncipe de Sannan soy yo.
Todo quedó en silencio, nadie sabía que decir Sofía dejar de mirar sus caras de sorpresa y preocupación.
-¡Pero princesa eso...!, ¿por qué tiene que ser usted la que se case con el príncipe? -Balid se exaltó y miró a Sofía.
-El príncipe me ha elegido a mi de entre todas mis hermanas, yo también estoy sumamente sorprendida y sobre todo frustrada -Sofía suspiró y se rascó la cabeza.
-¿Pero eso no quiere decir que tenga que dejar el ejercito? -comentó Anrid.
-Eso no lo sé aún, como futura esposa del príncipe no se que clase de situación me deparará el futuro -Sofía esta frustrada, siempre había tenido un rumbo definido a donde ir, pero ahora todo se hacía muy difícil con esa fatídica decisión de casarse, se recostó de su asiento y suspiró.
-Princesa -le llamó el Mayor General Durhan -sabe que cuenta con todo nuestro apoyo, no tiene porque enfrentar esta difícil situación usted sola.
-Gracias Mayor, pero ustedes son los mejores guerreros que hay a disposición en el país no puedo...
-No se preocupe, nosotros la seguiremos y protegeremos hasta el final -otro de los presentes, el Teniente Farid le interrumpió -y si tiene que irse a vivir al país de Sannan nosotros como sus leales soldados iremos con usted a protegerle.
-Es verdad general, nosotros iremos contigo -reafirmó Balid.
-Si.
-Es verdad.
Cada uno a su manera decía aquellas palabras que para ella eran como un consuelo, después de todo tenía buenos amigos que la apreciaban así que no tenía porque temer a salvar a su país pero de manera diferente; les sonrió a todos felizmente y le agradeció.
Zahir y Lillyl estaban impresionado por la cantidad de comerciantes que habían en Kasijistan, por algo le decían el país del comercio; cada vendedor les invitaba amablemente a comprar y en muchas ocasiones no se pudieron negar.
-Zahir deja de comprar tanto, no necesitas ese tipo de cosas.
-Lo sé hermano pero algo no me deja resistirme, son muy buenos convenciendo a la gente.
-Por Dios, pareces una chica, y hablando de chicas... por aquí hay unas muy bonitas -observó a unas jóvenes que caminaban por allí y rieron tontamente al escucharlo.
-Me compadezco de la princesa, tenerte a ti como marido es toda una vida esperando a ser engañada con las sirvientas.
-Si bueno, pero ella es la mujer más hermosa que e visto, no espero a hacerla mía... he probado a muchas extranjeras pero nunca me ha interesado tanto una chica como ella.
-Quizás porque no es una mujer normal, parece mas bien un marimacho -frunció el ceño frustrado.
-Veo que todavía estas molesto porque te pateo el trasero -rió.
Zahir aguantó las burlas de su hermano, nunca se imaginó que una mujer le amedrentara de esa manera, él que había sido entrenado tan rigurosamente desde pequeño, había sido derrotado por ella, la princesa, una chica que lucía frágil y pequeña pero en realidad era muy fuerte y capaz.
-De verdad si es interesante -susurró Zahir.
-¿Qué dijiste?
-Nada.
-Oh bueno, no importa... ya encontré mi objetivo -sonrió Lillyl, en ese momento Sofía caminaba despreocupadamente con sus compañeros.
Sofía estaba en un ambiente en el jamás había estado antes, sus compañeros le habían comprendido y no solo eso, se habían ofrecido para ser ellos mismos los que la protegieran cuando se convirtiera en esposa de Lillyl, se sentía conmovida; paseaba con Balid, Azrat y Anrid por la calle más concurrida de la capital a pesar de ser un sitio bastante molesto para ella, había buenos lugares donde comer y se estaba muriendo del hambre.
-Perdón por arrastrarlos hasta aquí chicos, no sé como se ha ocurrido salir esta mañana de palacio sin comer nada.
-No te preocupes sabemos que eres así de descuidada cuando estas conmocionada -bromeó Azrat -a pesar de ser nuestra General en Jefe eres bastante torpe en muchas cosas -rió.
-Esa no es manera de hablarle a tu superior -le reprochó Sofía siguiendo el juego -y no me hagas hablar de ti señor “enamórate de todas”.
-Hey... solo estaba bromeando no es para que me saques en cara eso -se sonrojó.
-Jajaja, quien te manda -se carcajeó Balid -además debes aceptar tu realidad, eres todo un don juan.
-Pero siempre terminas con el corazón roto -acotó Anrid sonriendo.
-Eso no es verdad -a los dos les dio un golpe -ellas son las que terminan delirantes por mi.
-Si tu los dices -suspiró Sofía burlona -sobre todo la última, ¿por qué fue que te dejó?... así ya recuerdo, porque eras muy meloso y apasionado -rió.
-Bueno peor para ella que no puede soportar esta tormenta de amor.
-Hay dios necesitamos un loquero contigo -rió Balid y se guindó de él por el cuello.
-Déjame idiota, tu pesas.
-No me llames idiota querido -le sopló en el oído, su punto débil.
-¡NO HAGAS ESO MALDITA SEAS! -gritó sonrojado.
-El punto débil de Azrat -rió Balid -eres tan niño.
-Que niño ni que nada, tu eres el niño... tienes 20 y aún no le has dicho a... -Balid le tapó la boca bruscamente sonrojado, Sofía que hasta el momento se estaba riendo les miró con curiosidad.
-¿De qué hablas Azrat?... ¿a Balid le gusta alguien? -le preguntó Sofía acercándose a ellos- ¿quién es? -preguntó sonriendo.
Balid tenía toda la cara roja y apretaba más a Azrat, este logró zafarse de él y le propinó un manotazo.
-Bastardo ¿pretendes matarme? -le gritó Azrat -y si princesa, a él le gusta...
-¡CALLATE MALDICIÓN! -gritó Balid haciéndole callar -no es nadie que usted conozca princesa... -respondió con voz temblorosa sin mirarle a la cara -vamos que también tengo hambre.
Sofía tenía un signo de interrogación en la cara, miró a Azrat y a Anrid dudosa y estos le sonrieron.
-No se preocupe general, porque de todas formas es un amor no correspondido -comentó Anrid y le acarició el cabello -ahora vamos a comer, puedo escuchar su estomago rugiendo como un tigre.
-Hey, pero ustedes si son confianzudos saben que les puedo castigar terriblemente por esto.
-No creo que lo haga, nos aprecia demasiado para hacernos sufrir -rió Azrat.
-Hey muévanse, ¿se van a quedar todo el tiempo allí? -gritó Balid desde lejos.
-Vamos princesa antes de que Balid se vuelva loco -convidó Anrid.
-Claro -rió y se fueron a comer a un restaurante del cual el padre de Azrat era dueño.
Lillyl mientras tanto les había estado escuchando y observando todo el rato.
-Pareces un acosador pervertido hermano -le dijo Zahir desde el otro lado de la calle.
-Shhhh, Zahir... ¿quienes serán esos tipos que la tratan con tanta confianza?
-Creo que son los que estaban con ella la otra vez en el desierto.
-¿Enserio?, no los había notado.
-Si bueno, en realidad no hicieron mucho.
-Claro porque la que te apaleo fue ella.
-Muy bien me voy -frunció el ceño y empezó a caminar llevándose al caballo.
-Espetare allí muchachito, tu no te vas de aquí hasta que yo sepa que es lo que pasa con esos 4.
-Claro, yo soy el único que tiene el mapa de la ciudad... seguro si me voy terminas perdido.
-¿Por quien me tomas?... -le miró enojado -¿quieres que te torture?, ¿eso es lo que quieres? -sonrió amenazante.
-N... no, me quedo -suspiró y colocó a su lado.
Aunque Lillyl pareciera despreocupado, en realidad le infundía un gran temor a sus 3 hermanos menores, todos le respetaban y le temían por eso le obedecían fielmente.
-Eres un abusador de poder hermano -susurró Zahir, de sus 3 hermanos era el que más se le enfrentaba porque era el mas allegado a él.
-Lo sé, no me lo tienes que decir... ahora muévete tenemos que entrar a ese lugar.
-¿A ese restaurante tan borde?
-Si, ella entró allí a comer con esos tipos así que tenemos que ir -se colocó la túnica que le cubría el rostro dejando expuestos solo sus ojos negros alargados -Ponte tu túnica, no quiero que nos descubra.
-Te estas comportando como un niño.
Zahir hizo lo que se le dijo y los entraron en el local, era un pequeño restaurante con pocas mesas, un niño se les acercó sonriendo.
-Bienvenidos caballeros, ¿mesa para dos?
-Eh, si -el niño los guió por el lugar hasta una mesa pequeña cerca de una ventana, casualmente cerca de allí estaban Sofía y sus amigos compartiendo bromas y riendo -esto me saca de quicio, no puedo creer que se la pase con todos esos hombres -refunfuñó Lillyl
-¿Qué quieren ordenar caballeros? -preguntó el niño un poco intranquilo.
-Dos cervezas frías -contestó Zahir, Lillyl estaba demasiado absorto en sus pensamientos como para escuchar al chico.
-Entonces Azrat ¿conseguiste a una nueva chica otra vez? -preguntó Anrid un poco escéptico -pobre chica, lo que le toca.
-Callate, yo nunca hablo de tus novias.
-Es porque yo no ando como picaflor de aquí para allá y sabes perfectamente que estoy comprometido... -se excusó Anrid enfatizando la última palabra y preocupado miró a Sofía que dejó de sonreír -lo lamento princesa yo...
-No hay problema Anrid, es la dura realidad -suspiró -tengo que casarme con el muy imbécil, creído y malvado príncipe Lillyl -rugió furiosa -por eso... ¡NIÑO VEN ACÁ! -Sofía se levantó se su asiento y todos la miraron sorprendidos, el niño se acercó temeroso -traenos muchas rondas de cerveza a partir de este momento y no te detengas hasta que yo te diga.
-S... si señorita -el chico se alejó corriendo.
-No tienes porque intimidar a mi primo princesa -le dijo Azrat.
-Será mejor que se callen los tres y no digan nada más sobre compromisos, ahora lo que vamos a hacer es beber... beber mucho para olvidar nuestras penas.
-¡Si General! -asintieron Balid y Azrat animados.
-Ustedes son los únicos que tienen penas pero no me importa un poco de licor así que, que más da -opinó Anrid serio mientras los otros tres se agitaban de emoción.
El chico llegó con grandes tarros de cerveza y luego se dirigió a la mesa de Zahir y Lillyl a darles lo mismo.
-Perdón por la espera -dijo para luego alejarse corriendo.
-Hermano asustaste al chico -comentó Zahir y bebió un sorbo de cerveza -pareces un demonio.
Lillyl había escuchado todo lo que Sofía había dicho y estaba furioso, ¿cómo podía esa niña decir esas cosas y empezar a beber empedernidamente como si nada?, decirle malvado, creído e imbécil... que atrevida y valiente era para insultarlo de esa forma.
-Tengo que ir allá -susurró Lillyl colérico.
-No espérate... si haces eso tendremos problemas además tienes que comprenderla, de repente su vida da un giro de 180 grados.
-Es verdad -suspiró frustrado -vamos a observar un poco más y después nos vamos al palacio.
-Bien.
-Princesa debería comer antes de beber tanto licor, le podría hacer daño -insistió Azrat a Sofía que ya tenía las mejillas sonrosadas de tantas cervezas.
-No me fastidies ahora Azrat, se está poniendo bueno... sigue tomando tu también, ahoga tus penas de hombre rechazado.
-¿Pero por qué me dices esas cosas tan tristes? -se quejó Azrat y bebió sin parar un jarrón de cerveza.
-Eso... ¿y qué me dices de ti Balid?, ¿cuales son tus penas? -se acercó y le tomó el hombro este se sobresaltó y se coloró.
-Yo... es... estoy enamorado de alguien que se va... a casar -suspiró y le miró cabizbajo.
Sofía le miró confusa y le abrazó fuertemente.
-Lamento que tengas un amor no correspondido -le dijo y se apartó de él para darle una cerveza -ahora bebe para ahogar tus penas y que tienes que pensar que esa desgraciada se esta perdiendo de un buen hombre
Azrat y Anrid se rieron a carcajadas y Balid se enojó.
-¿De qué se ríen ustedes idiotas? -preguntó Sofía.
-De nada princesa... nada importante -contestó Anrid sonriendo.
-¿Y qué clase de situación te acontece Anrid?, vamos díselo a tu hermana mayor -se acercó a él sonriendo.
-A pesar de que soy 6 años mayor que tu, dices que eres mi hermana mayor.
-Soy tu superior así que por lo tanto soy tu hermana mayor -sonrió con más intensidad.
-Bueno hermana, a mi no me pasa nada... solo que estoy un poco nervioso porque Adel esta embarazada y...
-¿Está embarazada?... vaya que pervertido eres Anrid -comentó Sofía -y eso que apenas están comprometidos -se rió a carcajadas -vamos dinos que le has hecho a la pobre de Adel.
-Eso no se puede decir así como así princesa... -Anrid se sonrojó un poco -está muy ebria es la única explicación de su comportamiento.
-Princesa si quiere yo le puedo enseñar lo que hace Anrid a Adel -un hombre joven más o menos de la edad de Anrid se acercó a ellos.
-Hermano mayor deja de decir estupideces... la princesa ya esta comprometida -gritó Azrat.
Sofía se acercó tambaleante a él y se colgó de su cuello.
-Dime... ¿qué hacen? -preguntó con voz suave y erótica.
-¡PRINCESA! -gritaron los tres al mismo tiempo.
El hombre tomó a Sofía por la cintura mientras ella medio dormida recostaba su cabeza de el pecho de éste; en ese momento antes de que Balid interviniera, Lillyl golpeó al hombre y tomó a Sofía antes de que cayera precipitadamente al suelo, se había desmayado.
-Tch... estúpida niña -murmuró Lillyl y la cargó.
-¡P... p... pero si es el príncipe Lillyl! -exclamaron Azrat, Anrid y Balid al mismo tiempo.
-¿Qué hace aquí? -preguntó Azrat.
-Vine a buscar a mi prometida -miró a Sofía que estaba completamente dormida en sus brazos; Zahir se colocó a su lado con cara seria y amenazadora -¿ustedes quienes son ?
-Nosotros somos soldados bajo el mando de la princesa -contestó Anrid serio.
-También somos sus mejores amigos -agregó Balid furioso -nosotros la defendemos a toda costa porque es alguien preciada para nosotros.
-Bien -sonrió Lillyl -pero desde ahora yo me haré cargo.
Lillyl y Zahir salieron del restaurante dejando atrás a los otros.
-¡DEMONIOS! -gritó Balid frustrado.
-Tranquilo Balid, la llevará hasta el palacio -le dijo Anrid.
-Lo sé, pero ese estúpido príncipe no se la merece es demasiado cretino.
-Hoy estuviste más evidente que nunca Balid -acotó Azrat -si ella no fuera tan distraída se hubiera dado cuenta inmediatamente que estas botando baba por ella.
-Callate, mierda... ella es demasiado pura para darse cuenta de mis sentimientos... -suspiró -que horrible se siente un amor no correspondido.
-Tranquilo amigo -Azrat le dio palmadas en el hombro -hay más peces en el mar.
-Lo sé... pero... -empezó a sollozar -ella es un pez único y exótico.
-Ya, ya... no llores, ya veo que cuando te emborrachas te pones sentimental -Anrid le acarició la cabeza como un hermano mayor.
-Un poco... sniff, sniff -contestó.
-Bueno bebamos más para ahogar nuestras penas -convidó Azrat.
Ya habían llegado a palacio y Lillyl aun llevaba cargada a Sofía la cual estaba profundamente dormida; la tuvo que cargar en su cabalgadura consigo para que no cayera al suelo, así que Zahir llevaba al caballo de Sofía con él, éste se había quedado en el establo para acomodar a los caballos, ya estaba obscureciendo así que Lillyl la llevó hasta su habitación.
Sofía aunque medio dormida podía sentir una brisa que le acariciaba el rostro y un ente que le sostenía, suave y caliente como si estuviera flotando en las nubes. Abrió los ojos poco a poco y vio una sombra.
-¿Qué...?...¿quién? -murmuró.
-Shh, shh querida... no hables ya estas bastante mal por hoy -susurró alguien a su oído.
-Yo... lo siento, no me he podido controlar después del quinto...
-No hay problema -sintió que sonrió, así que intentó de observar mejor la sombra.
Poco a poco se fue aclarando hasta que quedó la viva y nítida imagen de Lillyl.
-Príncipe Lillyl... ¿qué está haciendo? -preguntó Sofía adormilada.
-Tranquila mi Airen, yo te llevaré hasta tu cama para que descanses -le sonrió y le besó la mejilla.
Sofía no dijo nada más solo cerró sus ojos y se dejó llevar por la dulce fragancia que emanaba del cuerpo de Lillyl, se sentía embriagada, bueno aún más de los que estaba, pero embriagada por su olor... atractivo, se sentía un poco lasciva y pervertida por pensar así; sobre todo porque junto con su aroma estaba el calor de torneado cuerpo y los tragos que cargaba encima, todo combinado hacía que se sintiera condenadamente bien.
-Un sueño -murmuró sonrojada y abrió los ojos un poco para encontrarse con los alargados y salvajes ojos negros de Lillyl -si es un sueño... ¿puedo besarte? -preguntó adormilada.
Lillyl se detuvo y sonrió pícaramente, se acercó poco a poco al rostro de Sofía hasta que sus narices se tocaron y sus labios casi se rozaban; a Sofía se le aceleró el corazón y sintió su respiración pesada, él tanteaba su rostro examinando su expresión, ella lucía muy agitada y avergonzada, con las mejillas sonrosadas se veía muy provocativa, tanto que él no lo podía soportar. Bajo la luz de la luna a mitad del palacio se besaron de forma apasionada; la cabeza de Sofía daba vueltas se sentía mareada y caliente, luego de eso se quedó dormida y no supo más de si.
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Demonios, se me olvidó ponerlo en blanco para que se viera mejor -.-
ResponderEliminarI told you!!! xD SOFIA ES MARIIIK!! IGUAL Q ALICE EN MI LIBRO xD
ResponderEliminarjajajajajaja xD jajajajaja es bien pendejaaa!!! jajaja xD y Lillyl tbm xD
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